Última carta a alguien a quien ya no le importa.
Amor de mi vida. No sé en qué momento exactamente comenzamos a alejarnos ni cuándo el amor se llenó de silencios y heridas que no supimos decir. Pero hoy tengo claro algo: llegamos aquí por mis decisiones y mis errores, y no quiero seguir escondiéndome detrás de excusas, orgullo o miedo. Esta carta no es para justificarme, porque no hay justificación para el daño que te hice. Esta carta es para mirarte de frente con la verdad, la misma verdad que un día prometí darte y que traicioné. Sé que te fallé. Sé que perdí tu confianza con ese mensaje y con esas palabras que jamás debí decirle a nadie que no fueras tú., entiendo que fue solo un sueño y dije palabras que nunca he sentido por nadie más que tú. Fue una falta de respeto hacia ti, hacia nuestra relación y hacia lo que un día juré cuidar. Cometí un acto que lastimó tu corazón y tu dignidad como mujer. No quiero suavizar lo que pasó ni minimizarlo: te herí. Y aunque me duela admitirlo, mereces escucharme con absoluta clarida...